martes, 1 de marzo de 2011

El de la taza de váter hipnótica...




He vivido en 4 casas y en ninguna he tenido que cambiar la tapa a ningún váter, es más hasta hace poco no sabía que eran piezas que se podían cambiar...bendita ignorancia...

En éste último año vamos por la tercera, como las sevillanas. ¿Será una señal? quizá un mensaje de del tipo "hay tanta mierda que esto no hay quien lo tape" o ¿hay que comprar otro taburete del Ikea para que no se sienten en la tapa?

La verdad es que hay rachas en la vida que es mejor no analizar por lo que pueda uno encontrar, el caso es que mi santo esposo se fue con mi suegro en busca de la tercera tapa (toma título de película) y volvieron con una que aun no he podido clasificar, es blanca con rayas concéntricas verdes de varios colores que giran sobre si mismas cuando la miras ¿ein? eso mismo pensé yo cuando la vi.

Ahora cuando entro al baño parece que voy a atravesar una de esas puertas del tiempo por las que se lanzaba Austin Power, qué estres...