
Ayer aprovechando que los enanos están de vacaciones me los llevé al médico para una revisión. A la vuelta cogimos un taxi. Era uno de esos nuevos que parecen sacados de la fuga de Logan, no hacen nada de ruido son mitad eléctricos mitad gasolina. Mi enana en vez de híbridos los llama mestizos lo que me asegura un futuro disgusto con algún taxista.
Nada más entrar vi que era una de esas personas a las que les gusta hablar. Le dije la dirección y empezó el interrogatorio. Me preguntó cuantos días de vacaciones me había cogido para estar con los niños, le dije que no trabajaba y el me contestó que la excedencia era lo mejor para cuidar de los niños, me quedé alucinada y cuando fui a sacarle del error me dijo que estaría muy bien considerada en mi trabajo si me guardaban el puesto, porque claro, trabajar en un ministerio tenía muchas ventajas. También me dijo que tenía mucha suerte porque su mujer se había quedado en casa para cuidar de los enanos y ahora no encontraba trabajo y que era super duro, me empezó a hablar como si fuera cosa mía...
Mi enana me miraba como si fuera una extraterrestre y cuando nos bajamos me dijo que menuda bola le había metido al taxista, le dije que era la primera vez que mentía sin abrir la boca... me dieron ganas de bajarle la cartilla del paro y pegarle con ella en la cabeza, menuda mierda de adivino...
Nada más entrar vi que era una de esas personas a las que les gusta hablar. Le dije la dirección y empezó el interrogatorio. Me preguntó cuantos días de vacaciones me había cogido para estar con los niños, le dije que no trabajaba y el me contestó que la excedencia era lo mejor para cuidar de los niños, me quedé alucinada y cuando fui a sacarle del error me dijo que estaría muy bien considerada en mi trabajo si me guardaban el puesto, porque claro, trabajar en un ministerio tenía muchas ventajas. También me dijo que tenía mucha suerte porque su mujer se había quedado en casa para cuidar de los enanos y ahora no encontraba trabajo y que era super duro, me empezó a hablar como si fuera cosa mía...
Mi enana me miraba como si fuera una extraterrestre y cuando nos bajamos me dijo que menuda bola le había metido al taxista, le dije que era la primera vez que mentía sin abrir la boca... me dieron ganas de bajarle la cartilla del paro y pegarle con ella en la cabeza, menuda mierda de adivino...