
Hace unos días por abrir una cuenta para los enanos nos regalaron un balón de baloncesto. Pedazo de regalo... con ésto de la crisis hemos vuelto a los años 70, cualquier día me veo corriendo detrás de los balones de nívea cuando los tiren desde la avioneta...
El balón te lo dan deshinchado, hecho un gurruño y dá una sensación de tristeza que no veas. Mi enana nada más verlo preguntó que por qué nos lo daban roto. Le expliqué que había que hincharlo, que en casa no podíamos pero que buscaría dónde llevarlo.
Ayer volvíamos del colegio en el autobús y cuando más gente teníamos alrededor, la enana me preguntó a voces qué dónde había que ir para encontrar un "hinchapelotas", le contesté que "hinchapelotas" hay muchísimos pero que bombas de aire no tantas... algún día se lo explicaré...