martes, 22 de junio de 2010

El de los dos pies izquierdos...




El fin de semana pasado mi santo esposo en un alarde de juventud no tuvo otra ocurrencia que ponerse a jugar con los chavales al fútbol.

A los cinco minutos estaba a las puertas del infarto y pidiendo el cambio porque según él se le había "subido la bola". Según el médico tiene un rotura fibrilar, una distensión y dos semanas de reposo. Según yo se va a enterar de lo que vale un peine...

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