
Acabamos de volver del cumpleaños de una de mis cuñadas. Vive en un chalet precioso, muy grande y con piscina. Con caminitos de piedras y césped a los lados, una monada si no fuera porque se tarda una hora en llegar y otra en volver. Bueno en realidad sólo tardamos eso nosotros porque ellos van y vienen a Madrid en menos de 25 minutos... cada vez que me lo dicen me suben las pulsaciones.
Ha sido una reunión muy gratificante, como casi todas. Me han recordado que estoy muy gorda, que tengo a los niños atontados, qué porque sean las dos de la mañana si los niños están de fiesta no tienen porqué dormir... En fin, lo normal, que no damos una una, así que vengo con el pelo encendido.
El caso es que no se como lo hacen pero mi santo esposo y yo volvemos siempre tarifados. La familia política es lo que tiene... para mí que tienen poderes sobrenaturales...
Ha sido una reunión muy gratificante, como casi todas. Me han recordado que estoy muy gorda, que tengo a los niños atontados, qué porque sean las dos de la mañana si los niños están de fiesta no tienen porqué dormir... En fin, lo normal, que no damos una una, así que vengo con el pelo encendido.
El caso es que no se como lo hacen pero mi santo esposo y yo volvemos siempre tarifados. La familia política es lo que tiene... para mí que tienen poderes sobrenaturales...
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