
Hoy ha venido el "señor" del gas a hacer la revisión de la caldera y la cosa ha ido mal desde el principio
Me he levantado, he hecho todo lo que tenía que hacer y, como todos los días, a determinada hora he tenido mi momento all-bran, qué le voy a hacer soy un relojito. Como no es de extrañar seguía en el baño cuando ha sonado el timbre de la puerta.
He corrido todo lo que he podido, pero no nos engañemos, hay cosas que llevan su tiempo y por mucho que uno quiera no se pueden terminar de cualquier manera. El caso es, que el "señor" en cuestión, llegaría tarde a su operación de corazón abierto de los martes porque ha empezado a aporrear la puerta y a gritar como un loco ¡Señoora, señooora, que oigo la radiooooo se que está en casaaaaa!. El enano se ha puesto a chillar, para avisarme imagino, por si acaso no lo había oído, con lo cual el energúmeno se ha puesto a gritar aún más alto...
Ha sido un poco surrealista, de repente me he oído a mi misma dando voces desde un lugar desde el que no me hubiera imaginado nunca, diciendo a viva voz a un desconocido, que hiciera el favor de dejar el timbre en paz, que lo iba a quemar... Más extraño ha sido abrirle la puerta y pedirle la identificación, más que nada para tocarle las narices, con lo cual se ha puesto super borde y me ha empezado a hablar como si le debiera dinero desde hace años, me he quedado de pasta de boniato y muy digna le he dicho que no eran formas y que se fuera cordialmente a la mierda.
Me he levantado, he hecho todo lo que tenía que hacer y, como todos los días, a determinada hora he tenido mi momento all-bran, qué le voy a hacer soy un relojito. Como no es de extrañar seguía en el baño cuando ha sonado el timbre de la puerta.
He corrido todo lo que he podido, pero no nos engañemos, hay cosas que llevan su tiempo y por mucho que uno quiera no se pueden terminar de cualquier manera. El caso es, que el "señor" en cuestión, llegaría tarde a su operación de corazón abierto de los martes porque ha empezado a aporrear la puerta y a gritar como un loco ¡Señoora, señooora, que oigo la radiooooo se que está en casaaaaa!. El enano se ha puesto a chillar, para avisarme imagino, por si acaso no lo había oído, con lo cual el energúmeno se ha puesto a gritar aún más alto...
Ha sido un poco surrealista, de repente me he oído a mi misma dando voces desde un lugar desde el que no me hubiera imaginado nunca, diciendo a viva voz a un desconocido, que hiciera el favor de dejar el timbre en paz, que lo iba a quemar... Más extraño ha sido abrirle la puerta y pedirle la identificación, más que nada para tocarle las narices, con lo cual se ha puesto super borde y me ha empezado a hablar como si le debiera dinero desde hace años, me he quedado de pasta de boniato y muy digna le he dicho que no eran formas y que se fuera cordialmente a la mierda.
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