jueves, 9 de julio de 2009

El de la buena educación...



A veces la buena educación es una desventaja. Hoy he tenido una mañana ideal para aumentar la autoestima.

Nada más salir con mi enana de casa, me he encontrado con el portero intercambiando feromonas con la socorrista a la vez que regaba. Como estaba en su mundo de luz y de color nos ha puesto a caldo con la manguera. Lejos de disculparse se ha reido lo suyo y me ha dicho que tengo suerte porque hace mucho calor...me ha dejado el pelo como si me lo hubiera lamido una vaca pero por no discutir y porque era muy temprano he gruñido por lo bajinis y me he ido "super fresquita".

En el autobús, un señor muy borde, me ha atizado tres pisotones de campeonato. Con el primero no le he dicho nada, solo le he mirado, en el segundo le he mirado con cara de dolor y con el tercero le he "sugerido" que no siguiera, que como el primero no le había salido ninguno... Mi enana lo pasa fatal cuando digo estás cosas dice que le da vergüenza... Bueno, pues el señor se ha quedado tan pichi, y encima me ha insultado por lo menos en tres idiomas...

De vuelta a casa hemos pasado por la panadería. Después de esperar pacientemente nuestro turno he pedido una barra blanquita, de esas que me privan. En ese mismo momento, una señora de unos sesenta años, se nos ha colado por la banda izquierda y nos ha levantado la barra que nos estaba esperando en el mostrador. Le he dicho que era mi turno y mi barra y me ha dicho aquello de "ay, hija, tú tienes más tiempo que yo, total que más te da"... casi me da el telele, pero han sido muchos años en colegio de pago, que decía mi madre, y no he podido contestar... Así que aquí estoy, dándole a la tecla intentando digerir la mala leche, y la buena educación...

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